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Crítica de ‘El marido de mi hermana’, de Tom Vaughan

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“P

obres románticos, qué va a ser de ellos”…podría ser la frase que define, de una manera casi profética el tratamiento de este film dirigido por Tom Vaughan.

El film abre con un profesor de universidad citando a Byron, acto seguido dicho profesor aparece cometiendo una infidelidad. Esta ligereza con la que empieza a describir al “romántico” por excelencia podría extrapolarse a la ligereza con la que el film describe al resto de sus personajes y toca distintos puntos, tales como la inmigración, las relaciones de pareja, las mujeres americanas… y es que al primerizo guionista Matthew Newman, parece importarle más bien poco sus personajes, degradándolos hasta meros títeres al servicio de una historia hilada a base de clichés y gags facilones carentes de chispa y gracia alguna, siendo este texto una no muy buena manera de presentarte como escritor de largometrajes en Hollywood.

La historia nos cuenta como un brillante profesor de literatura de Cambridge (Brosnan), mujeriego y fan de la poesía romántica, se enamora de su joven alumna Kate (Alba), ésta se queda embarazada, noticia que el personaje interpretado por Brosnan recibe cuando conoce a una exuberante novelista llamada Olivia (Hayek), que resulta ser la hermana de la que será la futura madre de su hijo. -Porque claro al romántico le es indiferente estar saliendo con una persona, lleva la golfería y el flirteo en la sangre-.

Por si no fuera suficiente este trillado plot de mala sitcom, el señor Newman lo mezcla con una especie de humor pseudovanguardista inspirado muy, pero muy, lejanamente en el peor guión del peor Linklater, cuya base radica en repentinos “largos” diálogos con un constante tira y afloja entre personajes. Aunque a diferencia de la sensación que te deja un diálogo de Linklater, en este film el espectador llega a sentirse estafado, teniendo la sensación de que los diálogos son alargados banalmente para finalmente acabar con conclusiones francamente vergonzosas y que parecen decir que la única razón que hay para alargar los diálogos es convertir el guión de un mal mediometraje en un peor guión de un peor largometraje.

La batuta de la dirección la lleva Tom Vaughan, manejando ésta de la manera más vaga y autómata que uno pueda imaginarse, cosa de la que ya dejaba evidencia en sus anteriores trabajos Algo pasa en Las Vegas (2008) o Medidas extraordinarias (2011), y convirtiendo al film en una víctima, no sólo de un mal guión sino de un tedio que puede olvidarse en tres escenas, porque son tres escenas contadas con los dedos de la mano las que pueden salvarse del film, siendo, por supuesto, benevolentes con el mismo.

Dentro de este marco se mueve el elenco de actores, totalmente desconectados del film. La pareja protagonista carece de química dejando en duda cuál de los dos actores sale mejor parado, puesto que, tanto Salma Hayek como Pierce Brosnan tienen sus pequeños momentos (eso si, por separado), en los que llegan a convencer al público. Siendo justos con los actores, podría decirse que es difícil involucrarse con un papel en el que ves que tu personaje no avanza lo más mínimo en la historia, porque así son los personajes, planos, sin ninguna progresión, con la misma ligereza y banalidad con las que son descritos se van del filme, sin dejar poso en el espectador, sin que ninguno de los que vean la cinta pueda sentirse identificado.

En resumidas cuentas, la película aburre, no tiene chispa, no conecta con el público, mutilando la cinta de cualquier emoción, siendo lo mejor del conjunto algunos textos de Brosnan y una par de escenas que pueden llegar a sacarte una tímida sonrisa, dentro de un film mal construido sin encontrar justificación suficiente para una cinta en la que hasta el menos avispado puede predecir el final desde casi la mitad de la misma.

Si te aventuras a ver el film, apaga tu cerebro, no la tomes en serio – ella no lo haría- y “disfruta” de una historia mil veces vista con toques de pseudotransgresión, de la enigmática belleza de Salma Hayek y de los resquicios seductores de un antiguo Bond. Si te preguntas tras ver el film, al igual que un humilde servidor el por qué Hollywood produce este material, recuerda esta parte del diálogo final del film “es irracional, es romántico”, quizá consigas sonreír.

El marido de mi hermana_cartel

El marido de mi hermana
F_Punt_1

· Año: 2014
· Duración: 99 min
· País: Estados Unidos
· Director: Tom Vaughan
· Guión: Matthew Newman
· Fotografía: David Tattersall
· Reparto: Pierce Brosnan, Salma Hayek, Jessica Alba, Ben McKenzie, Malcolm McDowell, Marlee Matlin, Merrin Dungey, Ivan Sergei, Juliet Mills, Brandi Burkhardt, Sandy Martin, Taylor John Smith

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