Buenos Días
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Puedo tocaros mi nueva composición…

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– Eres un hijo de puta
– ¿Qué problema tiene?
– Publiqué mi obra por capítulos  y dice que no sigue la línea de la revista. Los lectores se han quejado… ¿Qué lectores? ¡Como redactor jefe la linea de la revista soy yo! ¡Él solo es el editor, un capitalista!
– Tengo hambre
– Yo también
– Vengan a comer conmigo. Resulta que tengo fondos y puedo tocaros mi nueva composición…

La vida de bohemia, de Aki Kaurismäki

Esto son un escritor, un pintor y un músico conviviendo bajo el mismo techo por necesidad… No es un chiste, es una película de Aki Kaurismäki. El cineasta finlandés adaptó la novela de Henri Murger, Scènes de la vie de bohème, y la hizo completamente suya a principios de los noventa. Tres personajes anacrónicos, cínicos, irónicos, perdedores. Como Kaurismäki. No lo decimos nosotors. Lo dice él. Kaurismaki se considera un perdedor… y sabe plasmar esa visión de sí mismo en sus películas. Tiene muy claro cómo hacerlo. Eso le convierte en ganador -en el fondo sabe que lo es-. Dice este cineasta, lo dice en muchas entrevistas aunque no le pregunten por ello, que lleva sin ir al cine desde 1986. Pero él -además de litros de cerveza y vino-, bebe cine continuamente. Eso también queda plasmado en sus películas. En la que proponemos hoy incorporó varios guiños a algunos de sus cineastas predilectos como Bresson… a otros les coló directamente entre el reparto, busquen a Samuel Fuller y Louis Malle… a Jean-Pierre Léaud de despojó de la esencia de Antoine Doinel -como un favor personal, para que probase otro registro diferente al de interpretarse a sí mismo… en fin, cosas suyas-, etcétera, etcetera. Las referencias son muchas y muy sutiles. ¿Quién se atreve a hacer una lista?

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