Autor: Farrucini

Encontrado el Babadook en un libro de Edward Gorey

  Jennifer Kent ha creado un clásico del terror. No sabemos si esa era su pretensión, pero lo ha hecho. Suponemos que ningún cineasta –medianamente cuerdo y humilde-, piensa que va a lograr semejante hito con su primera película. Menos cuando nadie esperaba que alguien fuese hacerlo, cuando tantísimos fans del género habían tirado la toalla, habían aceptado que no habría ser capaz de volver a hacer una obra original y fiel en su justa medida: sin pecar de excesiva originalidad ni de excesiva fidelidad. Los adeptos al género de terror llevaban años venerando películas de otras décadas y aplaudiendo con esmero remakes, segundas y terceras partes de glorias pasadas. No había otra opción. Pero entonces llegó ella… Llegó ella con un monstruo nuevo, pero muy familiar… con una historia diferente, pero que nos sonaba haber escuchado… con un montaje fresco, pero que bebía del cine de terror de los grandes maestros, y cuando digo de los grandes maestros me refiero a los primeros maestros, no solo del cine de terror sino del cine como arte. …

De cuando Luis Buñuel descubrió el cine en ‘Farrucini’

  “En 1908, siendo todavía un niño, descubrí el cine. El local se llamaba “Farrucini”. Fuera, sobre una hermosa fachada con dos puertas, una de entrada y otra de salida, cinco autómatas de un organillo, provistos de instrumentos musicales, atraían bulliciosamente a los curiosos. En el interior de la barraca, cubierta por una simple lona, el público se sentaba en los bancos (…) Las primeras imágenes animadas que vi, y que me llenaron de admiración, fueron las de un cerdo. Era una película de dibujos” Esto es lo que cuenta Luis Buñuel sobre su primera experiencia con el cine en Mi último suspiro. Habla del local de un hombre de origen catalán –dicen por ahí que en realidad era italiano- que se hizo famosillo en la Zaragoza de principios del siglo XX por acercar la ilusión a propios y extraños. Antes de asentarse en la tierra que vio crecer al cineasta, aquel hombre había recorrido gran parte de la geografía española con una barraca que, al parecer, no dejaba a nadie indiferente. El nombre de …

Manual de uso y disfrute de Farrucini

  Sobre gustos no hay nada escrito… claro, y sobre cine tampoco. Y como no hay nada escrito sobre cine, pues lo vamos a escribir nosotros. No, no nos podemos presentar como un medio diferente por mucho que nuestra pretensión sea hacer las cosas diferentes. Como todos. Pero seamos más o menos creativos que otros –esperemos que más-, vamos a esforzarnos por cumplir tres objetivos: 1) difundir las bondades del cine, 2) contagiar nuestra pasión y 3) conseguir que el cine se sienta como algo vital, necesario, imprescindible… Fácil, ¿eh? ¿Que cómo lo vamos a hacer? HABLANDO (entrevistas): Se entera uno de muchas cosas cuando escucha con atención a quien intenta materializar sus sueños, atraparlos en fotogramas. Cada maestrillo tiene su librillo, sus trucos, su visión sobre el séptimo arte. Cada maestrillo tiene su particular forma de ver la luz, el movimiento, el ritmo. Cada uno encuentra un sentido a un objeto, a una conversación, a un lugar, a un momento o un recuerdo. Vamos a hablar con los creadores y protagonistas de las películas …