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Crítica de ‘Todo saldrá bien’, de Wim Wenders

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ablando del tema, una buena amiga me dijo no hace mucho que los genios creativos suelen tener siempre algún tipo de carencia emocional –en realidad ella utilizaba las palabras ‘tara’ y ‘tarado’-. Bien son inmaduros, bien faltos de empatía, bien sobradamente ególatras, incluso hipocondríacos. O peor aún… son propensos a tener algún tipo de enfermedad mental: depresión crónica, bipolaridad, esquizofrenia… Los fuera de serie, seres de pensamiento divergente y mente dispersa, viven ajenos a este mundo. Quizá si no fuera así, no serían capaces de crear el propio. Y nosotros nos lo perderíamos. “Hay que asumirlo”, me decía mi buena amiga. Ellos no se dejan querer, pero necesitan que les quieran para poder mantenerse en pie. Los más románticos rehúyen del amor, lo temen, seguramente nunca se hayan enamorado de verdad. Solo se obsesionan, de vez en cuando se dejan atrapar por la melancolía, pero no lo dicen, simplemente lo plasman en sus obras.

Quizá si partimos de estas vagas conclusiones podamos entender al personaje que Wim Wenders nos presenta en Todo saldrá bien: Tomas Eldan (James Franco), un dramaturgo que reúne todas las ‘aptitudes’ descritas para alcanzar esa categoría de genio. Me comentaba mi amiga intentando buscar respuestas a modo de estudio psiquiátrico que toda mente tortuosa ha sufrido algún tipo de trauma a lo largo de su existencia… en el caso de Tomas Eldan es un accidente de coche en el que muere un niño lo que deja esa cicatriz que da alas a su ingenio. Se muestran de refilón, en pequeñas dosis, las consecuencias que provoca este terrible acontecimiento en la otra parte: una madre (Charlotte Gainsbourg) que pierde a su hijo, un hermano que se queda desamparado. Pero a pesar de no haber profundizado en ello esta subtrama es clave para resolver una trama –doce años de la vida del protagonista- que avanza sin una meta aparente, estirando un conflicto que dudamos si se llegará a resolver -quizá esto sea más un defecto del guión de Johannessen que de la dirección de Wenders-.

Se ha criticado la interpretación de James Franco en el papel de este escritor de éxito por falta de profundidad, sin embargo, si tenemos en cuenta que ha de componer un personaje introspectivo y silencioso, da en el clavo. Es la frialdad lo que caracteriza a este individuo. Este personaje es incapaz de mostrar emoción, James Franco tampoco tiene por qué hacerlo. Provoca frustración, la frustración de querer saber más y no poder, de querer entender un tipo de comportamiento distante e impasible. Las mujeres que acompañan a este dramaturgo a lo largo de su vida (Rachel McAdams y Marie-Josée Croze), saben aguantar el tipo en ese sentido, son las esponjas que absorben sus traumas, aportan cordura, pero son personajes a los que les puede la impotencia…

Todo saldrá bien_2

El elenco está bien elegido, en Todo saldrá bien no hay un problema de acting, sino de ritmo, y para el que esté acostumbrado a un ritmo pausado tampoco será un problema. No nos pilla por sorpresa el gusto de Wenders por recrearse en la imagen –su maravilloso sello-, por explotar el potencial tanto de los lugares íntimos como de los espacios abiertos, de su inmensidad. La fotografía ligeramente subexpuesta, contrastada, ayuda a entrar en ese mundo de claroscuros que suponemos relata este escritor en sus novelas, es en cierto modo una presión visual; y los movimientos de cámara continuos, sutiles y ligeros mecen al espectador provocando en unos y otros sensaciones completamente opuestas: unos se dejan llevar por la poesía visual y disfrutan de la belleza que nos invita a contemplar el director y otros se dejan engatusar por los sueños de Morfeo perdiéndose el resto de la película y dejando escapar algún que otro sonido gutural.

Todo saldrá bien es una obra muy delicada pero que exige cierta paciencia, quien se cargue de ella para verla tendrá tiempo para reflexionar y asimilar la actitud de este personaje complejo, que precisamente por callado y gélido atrapa, genera una tremenda curiosidad. La contención es misterio, y el misterio llama a los curiosos. Me comentaba mi amiga que quizá por eso le atraen tanto los ‘tarados’.


Cartel Todo saldrá bienTodo saldrá bienF_Punt_3

· Año: 2015
· Duración: 118 min
· País: Alemania
· Director: Wim Wenders
· Guión: Oren Moverman, Michael A. Lerner
· Fotografía: Benoît Debie
· Reparto: James Franco, Rachel McAdams, Charlotte Gainsbourg, Marie-Josée Croze, Julia Sarah Stone, Patrick Bauchau, Robert Naylor, Lilah Fitzgerald, Jack Fulton

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