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Crítica de ‘Lejos del mundanal ruido’, de Thomas Vinterberg

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os tiempos cambian, pero los pilares sobre los que se sostiene la historia del ser humano se mantienen indelebles al paso del tiempo. El amor, la frustración y el miedo siguen siendo, aún en una sociedad interconectada e independiente, tres de los principales cimientos sobre los que se construye lo que se conoce como “alma humana”. Se dice que el amor mueve el mundo, pero lo cierto es que son el miedo al vacío y a la soledad los que incitan a la posesión, que no es más que un amor pasional envuelto de frustración y miedo. Nuestro propio vacío busca en lo ajeno una manera de completarse, de encajar las piezas restantes de un puzle de recuerdos e ideas al que nos empeñamos en llamar “yo”. Lo cierto es que quienes se encierran en la independencia y en la arrogancia son aquellos que más necesitan ser comprendidos.

La Bathsheba Everdene de Thomas Hardy o el desquiciado Raskólnikov de Dostoievski, por poner dos personajes diametralmente opuestos pero unidos por el desasosiego de su carácter autónomo, son independientes y viven alejados del mundanal ruido de la ciudad (en el primer caso) y de las muchedumbres (en el segundo), pero también de aquellos que no sienten y no piensan, que no reflexionan sobre su propia condición y que se limitan a pasar desapercibidos en un mundo construido para seres sentimentalmente inertes que se limitan a cumplir los objetivos que les ha inculcado su sociedad; una sociedad despersonalizada y maniquea conformada por “máquinas de vivir”.

Carey Mulligan as "Bathsheba" and Matthias Schoenaerts as "Gabriel" in FAR FROM THE MADDING CROWD. Photos by Alex Bailey.  © 2014 Twentieth Century Fox Film Corporation All Rights Reserved

Carey Mulligan as “Bathsheba” and Matthias Schoenaerts as “Gabriel” in FAR FROM THE MADDING CROWD. Photos by Alex Bailey.  © 2014 Twentieth Century Fox Film Corporation

Bathsheba es una joven hermosa y solitaria que se gana la vida cuidando una granja. El dueño de las tierras que explota se enamora de ella y le propone matrimonio, pero los infortunios del destino provocan que él acabe perdiéndolo todo y tenga que ganarse la vida como jornalero. Al final es ella la que acaba heredando una de las mayores granjas de la zona y lo contrata. La jerarquía se invierte, pero los sentimientos mantienen su constante. En un mundo de hombres él podía casarse con una mujer de clase más baja, pero ella no puede contraer matrimonio con alguien que no sea de su misma posición. Es entonces cuando le surgen otros dos pretendientes: uno de los mayores terratenientes de la zona y un antiguo noble convertido en soldado. De no tener a nadie a su lado – cosa que ella tampoco buscaba conscientemente – pasa a ser una de las mujeres más deseadas de su entorno.

Pero ¿qué busca realmente Bathsheba? ¿El calor de un hombre que la quiera y que la acepte por cómo es, el amor incondicional, casi demente, de un hombre con el corazón roto que no se conoce ni a sí mismo, o la pasión juvenil de un seductor con intereses inciertos? Tres elementos que representan la humildad y la bonanza, la obsesión y la necesidad de posesión o la manipulación y la pasión temporal. Todos se entremezclan y crean una película de sentimientos, dudas, pasiones y errores que deberán enmendarse con el tiempo.

Lejos del mundanal ruido la dirige Thomas Vinterberg y la protagoniza Carey Mulligan, que realiza una interpretación soberbia, de las mejores de su carrera. El cineasta es autor de las célebres Celebración, pieza fundamental del movimiento dogma, y La caza, que compitió con La Gran Belleza en la gala de los premios Oscar del año pasado. Estamos acostumbrados a ver a un Vinterberg crudo, radical, que pasa del retrato de la desesperación de las drogas y el alcoholismo (Submarino) a la polémica historia de un hombre que supuestamente comete abusos sexuales contra niños (La caza). Sus películas son transgresoras a efectos formales (no podía ser de otra manera habiendo sido el compañero de faenas de Lars von Trier), pero su espíritu es clásico. En el caso de Lejos del mundanal ruido utiliza una narrativa clásica, nada transgresora, para relatar un drama de época profundamente contemporáneo. La dicotomía entre lo que han sido sus trabajos anteriores y el resultado de esta última pieza ponen de manifiesto que Vinterberg es un narrador nato, clasicista, con grandes dotes de dirección. Adaptar un clásico de la literatura y no morir en el intento es, cuanto menos, un logro.

Lejos del Mundanal Ruido_Poster

Lejos del mundanal ruido
F_Punt_3

· Año: 2015
· Duración: 119 min
· País: Reino Unido
· Director: Thomas Vinterberg
. Guión: David Nicholls (Novela de Thomas Hardy)
· Fotografía: JCharlotte Bruus Christensen
· Reparto: Carey Mulligan, Matthias Schoenaerts, Michael Sheen, Tom Sturridge, Juno Temple, Jessica Barden, Hilton McRae, Richard Dixon, Bradley Hall, Jamie Lee-Hill, Eloise Oliver, John Neville, David Golt, Lilian Price, Michael Jan Dixon

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