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Crítica de ‘Negociador’, de Borja Cobeaga

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anu Aranguren (Ramón Barea) es un político vasco enviado a Francia en nombre del gobierno español para negociar con la cúpula de ETA. En un hotel le esperan un mediador del gobierno francés (Jons Pappila) y una traductora (Melina Matthews). Al principio todo parece ir bien: las negociaciones entre Aranguren y el representante de la banda terrorista, Jokin (Josean Bengoetxea), aunque tensas, salen adelante. Los problemas surgen cuando Jokin es sustituido por Patxi (Carlos Areces), uno de sus superiores, mucho más violento y radical, lo que pone en peligro los avances conseguidos durante semanas de trabajo y el futuro del acuerdo.

Según el propio Borja Cobeaga la base de la historia es real, y está basada en las negociaciones que llevaron a cabo entre 2005 y 2006 el presidente del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Jesús Eguigueren, y miembros de la cúpula de la banda terrorista vasca. El director de Pagafantas y co-guionista de Ocho apellidos vascos utiliza hechos verídicos para crear, a través del uso del drama y el humor, una comedia negra que no se pone de parte de ninguno de los dos bandos, sino que se limita a exponer, desde un punto de vista objetivo y casi documental, algunas de las flaquezas de los argumentos de los implicados en la negociación. Negociador está lejos de crear un retrato de buenos o malos; es una película sobre las personas que se esconden detrás de las máscaras de los ideales políticos.

La película rompe con el estilo de los anteriores trabajos de Cobeaga, mucho más caricaturescos. En este caso utiliza sus dotes de dirección – que no son pocas – para elaborar un retrato sobrio y humanista sobre la vida cotidiana de aquellos personajes que, en una u otra facción, participaron en el conflicto. A pesar de sus ideologías, son personas que se sientan a ver la televisión por la noche y se emborrachan con cervezas. Aranguren y Jokin son el claro ejemplo de la dualidad de pensamiento que divide a aquellos que promulgan un diálogo basado en la seriedad y el entendimiento de aquellos otros que, pistola en mano, quieren reivindicar unos derechos que consideran exclusivos. El personaje de Carlos Areces es un buen ejemplo de este último caso: violento, radicalizado y revolucionario, pone en peligro los frutos de un acuerdo en el que se han invertido muchas semanas de esfuerzo y diálogo. Su excentricidad lo hace salirse de la normalidad, y Cobeaga parece señalar que por culpa de personas como esta las negociaciones siempre fueron complejas.

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Sin embargo, uno de los mayores aciertos del director es no caricaturizar a los personajes. Lejos de las cómicas singularidades de otros que han pasado por los anteriores trabajos del autor, los protagonistas de Negociador son personas normales con conflictos individuales e ideologías propias que a veces ni siquiera son afines al bando al que pertenecen. Son humanos y actúan como tal; no pretenden buscar el chiste fácil ni convertirse en héroes, sino que se limitan a hacer su trabajo lo mejor que pueden. Es precisamente la combinación entre el realismo humanista de los personajes y el desencadenante de algunos contextos disparatados en el que estos interactúan lo que hace que la película funcione.

Si algo se le puede reprochar a Cobeaga es no mantener una trama consistente. El cineasta es un gran escritor de escenas, pero falla a la hora de darle solidez al hilo conductor que las une. Es decir, cualquier secuencia aislada de las demás puede funcionar como un “gag” independiente. El problema es que el conjunto acaba pareciendo más una combinación de secuencias individuales unidas entre sí por una masa poco densa que una película lineal con una trama interna. Aunque se trate de una comedia, falla a la hora de crear suspense. Negociador antepone la risa del espectador a la historia, cuando a la inversa el resultado hubiera sido más satisfactorio. En cualquier caso, es una buena comedia española, ácida y seria, que se aleja de la bufonada y la parodia y abraza el humor negro.

 

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· Año: 2015
· Duración: 80 min
· País: España
· Director: Borja Cobeaga
· Guión: Borja Cobeaga
· Fotografía: Jon D. Domínguez
· Reparto: Ramón Barea, Josean Bengoetxea, Carlos Areces, Melina Matthews, Jons Pappila, María Cruickshank, Óscar Ladoire, Raúl Arévalo, Secun de la Rosa, Alejandro Tejería, Santi Ugalde, Gorka Aguinagalde

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