Month: enero 2015

Crítica de La teoría del todo de James Marsh

  Todo el mundo parece dar por sentado que el Óscar a la mejor interpretación masculina tiene el nombre de Eddie Redmayne, ese actor que se ha dejado poseer por el alma e ingenio del mismísimo Stephen Hawking y ha interpretado su vida como si la hubiese ‘sufrido’ él mismo. Un aplauso. Una ovación para una interpretación físicamente incómoda… pero emocionalmente cómoda. El hecho de que todo el mundo elogie la interpretación de Redmayne impide a muchos ver dónde está la auténtica esencia de la propuesta de James Marsh. Quien lleva el auténtico peso emocional en esta película diseñada para conmover -lo consiga o no-, tiene nombre de mujer: Felicity Jones. Quizá a simple vista no veamos en ella a la auténtica Jane -la primera esposa de Hawking, madre de sus tres hijos-, como sí ocurre en el caso de su compañero de reparto, pero sí reconocemos cada uno de sus sentimientos. La teoría del todo es un reflejo de lo que Jane vivió junto a Stephen, no de lo que Stephen vivió junto a …

Crítica de Whiplash de Damien Chazelle

  Cuando un director se atreve a mostrar ante el público sus virtudes y sus pecados sin miedo al qué dirán, cuando se sincera, cuando se entrega en cuerpo y alma hasta el punto de confundirle con sus personajes -sin que por ello pierdan estos su esencia independiente-, puede salir algo tan grandioso como Whiplash. A Damien Chazelle también se le han reventado las ampollas de las manos agarrando unas baquetas. Sabe cómo sangran cuando te dejas llevar por el ritmo… . Seguir leyendo la crítica en Crazyminds

Crítica de El gran hotel Budapest de Wes Anderson

  No es por ir a contracorriente -creo-, pero soy de las que dicen que cuando la obra de un director americano es buena, parece europea. El cine europeo tiene otro color y una calidad que no se mide en millones de dólares… ni de euros. Como el cine de Wes Anderson. Es muy particular, demasiado mimado para proceder de una industria como la de Hollywood -allí el cine de autor es una rareza-. Todo tiene su explicación: Wes Anderson siempre ha mirado hacia este continente para buscar inspiración, muy especialmente en el cine francés, en París, y lo ha hecho también para construir, en parte, el concepto de su ‘gran hotel’. Fue allí donde descubrió los textos en los que basa esta historia, pero hay que aclarar que no son de un parisino sino de un vienés: Stefan Zweig. Para rodarlo se alejó de Francia, pero se quedó en Europa, en algún que otro bonito pueblo de la Alemania Oriental y en un estudio de Berlín en el que plantó su maqueta rosa de arquitectura Art Nouveau de casi tres …

Crítica de Boyhood de Richard Linklater

  “La película no va de gran cosa, sino de pequeñas cosas”. Palabras de Richard Linklater sobre Boyhood. Es así, su película no lleva a ningún sitio en concreto, tiene un principio pero no un final. Su película es vida, si tuviera un final, dejaría de serlo. Boyhood hay que observarla como se observan los patos en El Retiro, desde la comodidad de un banco y a la temperatura ambiente que toque en el momento, pero sobre todo desde la tranquilidad que da saber que no va a pasar nada, que ellos seguirán metiendo su cabecita dentro del agua de vez en cuando, que se atusarán las plumas cada cinco minutos -hasta que un niño tire un petardo y salgan todos volando-. Dicho así suena poco menos que aburrido…   · Seguir leyendo la crítica en Crazyminds